El Servicio Europeo de Acción Exterior propone retomar el Acuerdo de Cooperación de 1978 mientras el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas realiza su primera visita oficial a Damasco en ocho décadas.
La Unión Europea oficializó el pasado viernes 17 de abril el inicio de una normalización de relaciones con Siria tras el ascenso del nuevo gobierno interino en Damasco, uniéndose a la iniciativa tomada por el Consejo de Seguridad de la ONU en diciembre de 2025. Mediante una hoja de ruta para reactivar el comercio y la primera visita oficial de una delegación internacional a la capital desde 1945, los organismos internacionales buscan estabilizar Oriente Próximo, gestionar los flujos migratorios e integrar al país en los corredores económicos globales tras años de aislamiento absoluto bajo el anterior régimen.
El giro estratégico ha comenzado en Bruselas con la propuesta de la Comisión Europea de retomar el Acuerdo de Cooperación de 1978. Este tratado, suspendido durante el conflicto, servirá de base legal para restaurar el comercio bilateral y fortalecer la seguridad fronteriza. El Ejecutivo comunitario ha fijado ya un Diálogo Político de Alto Nivel para el 11 de mayo, con el fin de coordinar con las nuevas autoridades sirias la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Asimismo, la normalización busca despejar el camino para el retorno voluntario y seguro de millones de refugiados que residen actualmente en suelo europeo.
Para incentivar la reconstrucción, la UE contempla adaptar el actual régimen de sanciones, permitiendo la entrada de capital privado y asistencia técnica. El plan incluye la incorporación de Siria en infraestructuras críticas, como el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC), posicionando al país como un nodo logístico esencial en la región.
Este avance diplomático se ha visto respaldado por una misión histórica en el terreno. Una delegación de los 15 Estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, liderada por el esloveno Samuel Žbogar, ha visitado Damasco para supervisar la transición política. «Nuestra presencia busca construir confianza con el pueblo sirio y sus nuevas instituciones», declaró Žbogar tras evaluar los daños en infraestructuras civiles y reunirse con el presidente interino, Ahmad al-Sharaa. La delegación también mantuvo encuentros con la sociedad civil para garantizar que el nuevo proceso político sea inclusivo.
En paralelo, el reconocimiento internacional se ha consolidado en Nueva York, donde el nuevo ministro de Exteriores de Siria, Asaad al-Shibani, ha retomado su actividad ante la Asamblea General de la ONU. Este paso entierra formalmente el estatus de «paria» que el país mantuvo durante la era de Bashar al-Assad. No obstante, la comunidad internacional ha advertido que cualquier apoyo financiero estará estrictamente condicionado al respeto de los derechos humanos y la unidad territorial, marcando el inicio de una fase de reconstrucción que requerirá décadas de supervisión internacional.