La digitalización ha funcionado como un factor imperativo en la resignificación que ha experimentado el consumo, la divulgación y la elaboración de contenido informativo. Esto ha obligado a los medios de comunicación a adaptarse a este nuevo escenario para no quedar desplazados.
En un entorno mundial caracterizado por el auge de la importancia de asuntos internacionales, es natural una mayor cobertura de estos hechos por parte de los medios. Tomando esto en cuenta, presentaremos el siguiente análisis de los diferentes encuadres o framings encontrados en la cobertura de la guerra en Irán por diferentes medios. Este análisis contará con datos recogidos entre el 13 y el 20 de marzo de 2026.
El análisis comparado de los distintos medios nos permite concluir que la cobertura del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel estuvo dominada de forma casi generalizada por el encuadre de conflicto, lo que confirma que la guerra fue presentada ante todo como una dinámica de enfrentamiento, escalada y choque entre actores políticos y militares. Sin embargo, esta coincidencia no implica homogeneidad informativa: cada medio organiza, jerarquiza e interpreta el conflicto de manera distinta según su línea editorial, su modelo de propiedad, su público y su posición nacional o internacional.
En conjunto, el estudio demuestra que los medios no solo informan sobre los hechos, sino que construyen interpretaciones específicas de la realidad internacional: seleccionan qué aspectos del conflicto deben considerarse centrales, qué actores aparecen como responsables, qué víctimas resultan visibles y qué consecuencias merecen mayor atención.
Así, los medios más institucionales o de servicio público, como RTVE o France 24, tienden a ofrecer una cobertura más contextualizada, analítica y atenta a las implicaciones diplomáticas, jurídicas, humanitarias y económicas de la crisis; mientras que medios como Fox News o, en menor medida, El Mundo, priorizan una lectura más centrada en la seguridad, la estrategia y la inmediatez, centrada en ataques, amenazas, liderazgo político y responsabilidad militar.
Al mismo tiempo, medios como BBC News, Associated Press o incluso El País muestran que el conflicto no se entiende únicamente como guerra en sentido estricto, sino también como una crisis geopolítica compleja con efectos energéticos, comerciales, sociales y diplomáticos de alcance internacional. En cambio, otros medios más nacionales, como La Vanguardia o Cadena SER, conectan el conflicto con las preocupaciones cotidianas de sus audiencias, especialmente a través del encuadre de las consecuencias económicas y, en menor medida, del interés humano o moral.
Por ello, los encuadres no actúan como un elemento accesorio, sino como un mecanismo fundamental en la formación de percepciones públicas sobre la guerra, la legitimidad de los actores y la gravedad de sus efectos.
En definitiva, los encuadres no actúan como un elemento accesorio, sino como un mecanismo fundamental en la formación de percepciones públicas sobre la guerra, la legitimidad de los actores y la gravedad de sus efectos. Teniendo en cuenta, los diferentes actores, algunos emergentes por la nueva era digital, que entran en juego en el entorno periodístico como las redes sociales; los medios tradicionales siguen sirviendo como una fuente primaria y fiable que prioriza su labor informativa antes que transmitir cualquier opinión.