Tocar para ver: Italia ensaya un turismo cultural más accesible

Italia está incorporando rutas táctiles, señalética en braille y recursos multisensoriales en algunos de sus espacios culturales más emblemáticos. El cambio no resuelve todos los problemas, pero muestra cómo la accesibilidad empieza a abrirse paso también en el patrimonio histórico.

Italia está empezando a replantear cómo se visita su patrimonio cultural. En lugares como Pompeya o el Coliseo, la experiencia ya no depende solo de mirar: cada vez aparecen más recursos pensados para que también puedan recorrerlos y comprenderlos personas ciegas o con discapacidad visual. El cambio se ve en detalles concretos, como maquetas táctiles, señalética en braille, audioguías accesibles o recorridos diseñados desde una lógica más multisensorial.

En Pompeya, por ejemplo, se han instalado relieves táctiles, textos en braille, modelos en 3D y códigos QR que enlazan con contenidos de audio y vídeo. La idea no es solo facilitar la entrada, sino hacer que la visita sea comprensible de otra manera. Algo parecido ocurre en Florencia, donde las Galerías Uffizi han desarrollado información específica sobre accesibilidad, con entradas adaptadas, préstamo de sillas de ruedas y andadores, acceso con perros guía y otros apoyos para distintos perfiles de visitantes.

Un cambio que no surge de la nada

Este avance no aparece de forma aislada. Associated Press lo vincula al impulso que recibió la accesibilidad en Italia a partir de 2021, también en el contexto de los fondos europeos de recuperación tras la pandemia. En paralelo, el país ha empezado a asumir que su enorme valor patrimonial no basta por sí solo si una parte de la población sigue encontrando barreras físicas, cognitivas o informativas a la hora de visitar esos espacios.

Uno de los ejemplos más interesantes es el Museo Omero, en Ancona, un museo táctil estatal que parte de una idea sencilla pero muy potente: el arte también puede conocerse a través del tacto. Su propuesta rompe con la lógica tradicional del museo como espacio en el que tocar está prohibido y plantea una experiencia distinta, más inclusiva y más abierta a diferentes formas de percepción.

Accesibilidad, derechos y también modelo turístico

El tema no afecta a una minoría residual. La Organización Mundial del Turismo viene insistiendo en que la accesibilidad es también una cuestión estratégica para el sector: más de 1.300 millones de personas viven con discapacidad grave en el mundo y casi la mitad de las personas mayores de 60 años tiene algún tipo de discapacidad. Además, el turismo accesible suele mover a más de un viajero, porque muchas personas viajan acompañadas.

Aun así, sería exagerado presentar este proceso como un éxito ya cerrado. Muchas de las mejoras siguen dependiendo de iniciativas concretas y no siempre existe una experiencia continua de accesibilidad de principio a fin. En espacios patrimoniales, además, sigue habiendo tensiones entre conservación histórica y adaptación. Por eso, más que hablar de un modelo plenamente consolidado, lo que se ve en Italia es un proceso en marcha: hay avances reales, pero también límites claros y desigualdades entre unos lugares y otros.

Fuentes y más información

  • AP News – Making art accessible for blind people in Italy
  • Pompeii Sites – Explore Pompeii with all the senses
  • Uffizi Galleries – Accessibility information
  • Museo Omero – Accessibility / Touching art

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