¿Puede existir justicia ambiental cuando la mayoría de la población desconfía de sus empresas, de sus autoridades y percibe que los derechos humanos no se respetan plenamente?

Práctica I. Grupo 5

La práctica “Raíces en Lucha: la resistencia contra el extractivismo en Latinoamérica” analiza esta pregunta a partir de datos comparados de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, utilizando indicadores del World Values Survey para estudiar la relación entre confianza institucional, percepción de corrupción, derechos humanos y ecologismo.

El estudio revela una tendencia regional clara: existe una profunda desconfianza hacia las grandes empresas, especialmente en países como Perú y Colombia, donde más del 70% de la población expresa poca o ninguna confianza en ellas. Argentina también muestra cifras elevadas de recelo, mientras que Ecuador presenta una sociedad prácticamente dividida. Brasil aparece como el caso más favorable a las corporaciones, aunque incluso allí el apoyo no es sólido ni mayoritario en términos absolutos.

Datos de World Values Survey

Paralelamente, la percepción de corrupción es alarmante. En los cinco países, más del 70% de los encuestados considera que autoridades locales y ejecutivos empresariales están implicados en tramas corruptas en mayor o menor medida. Este dato refuerza la idea de una crisis de legitimidad institucional y empresarial que impacta directamente en los conflictos socioambientales.

En cuanto al dilema entre crecimiento económico y protección ambiental, la región muestra fuertes tensiones. Aunque en la mayoría de los países predomina la preferencia por proteger el medioambiente incluso si ello ralentiza la economía (como en Colombia, Brasil o Perú), en otros como Argentina la sociedad se encuentra más inclinada hacia priorizar el crecimiento. Esto refleja la dependencia estructural de economías basadas en actividades extractivas, como la minería y el petróleo.

Otro elemento clave es la percepción crítica sobre el respeto a los derechos humanos, especialmente en Perú y Colombia, donde amplios sectores consideran que existe poco o ningún respeto. Esta variable conecta directamente con los conflictos territoriales que afectan a comunidades indígenas y rurales, cuyos derechos al agua, a la tierra y a la consulta previa suelen verse vulnerados por proyectos extractivos.

Datos de World Values Survey

En conjunto, el análisis demuestra que el ecologismo en América Latina no puede entenderse como una simple defensa del medioambiente. Está profundamente ligado a la confianza en las instituciones, a la percepción de corrupción y al debate sobre el modelo de desarrollo. La resistencia contra el extractivismo surge, en gran medida, de una ciudadanía que cuestiona la legitimidad de las élites políticas y económicas, y que exige un modelo más justo, democrático y respetuoso con los derechos humanos y el territorio.


Perfil lateral de una mujer con un jersey de cuello alto de color rojizo y un bolso blanco. Mira hacia arriba con los ojos cerrados.

«Contribuir me hace sentir que soy útil al planeta.»

— Anna Wong, Voluntario

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