El impacto de la censura en las sociedades asiáticas: control de las narrativas

Práctica I: Estudio de variables relacionadas con la percepción de libertad en países asiáticos.

El fenómeno de la censura se extiende de manera incipiente sobre el tablero internacional y es más evidente en aquellos sistemas más austeros, pero, ¿la sociedad civil de verdad percibe sus regímenes como autoritarios? ¿Cómo consiguen estos países un entramado político tan perfecto, que logra moldear la visión de sus ciudadanos favorablemente, a pesar de los datos tan sesgados que se recogen de sus gobiernos?

Estudiando el caso de la región asiática, hemos escogido a cinco países estratégicos que permiten preguntar y resolver esas mismas dudas que surgen en torno a la censura: Birmania, Corea del Sur, Rusia, China e Irán serán los protagonistas de nuestro análisis.

El hombre del tanque. Hombre de identidad desconocida frente a tanques durante las protestas estudiantiles de Tiananmen contra el PCCh, 1989.

Partiendo de que la censura no es en sí un fenómeno homogéneo, hay que precisar si existe o no un sistema democrático en cada uno, y definir a la propia democracia. Desde el imaginario occidental, «democracia» se vincula a mecanismos políticos muy concretos, como la pluralidad política, la rendición de cuentas, la participación libre y efectiva de la ciudadanía a través de elecciones… Pero, para poder comprender a las sociedades orientales, no se puede partir de generalizaciones. En aquellos estados más azotados por gobiernos candentes, la estabilidad es una característica innegociable, por lo que no lo relacionan a cambios frecuentes de líderes.

En China, Rusia, Irán y Birmania, la propia censura se configura como un instrumento estructural por el control estatal y los medios de comunicación actúan como entidades altamente sesgadas y con escasa independencia. Es por ello, que en un primer nivel, la opinion pública queda condicionada por narrativas oficiales que refuerzan la legitimidad del régimen y minimizan las brechas de información disidentes. Pero, a pesar de las condiciones históricas sobre las que se han fundado estos estados y que han permitido erigirse durante décadas, las nuevas generaciones han desarrollado una conciencia mayor acerca del nivel de opresión de sus gobiernos y la opinión civil adquiere otro tinte.

La censura no solo se limita al derecho de informarse de manera individual, sino que afecta directamente al nivel democrático que se mantiene a nivel social. Esto no se observa únicamente analizando la democraticidad del sistema, sino que recoge aspectos mucho más complejos. La favorabilidad de la población se explica a través de factores históricos, el nivel de estabilidad y seguridad percibido, y qué se entiende por democracia, dando forma a esa pregunta tan llamativa: ¿por qué sus sociedades creen que son libres, si aparentemente no lo son? Y es que la libertad no tiene una definición estricta; la percepción de la población no solo está condicionada por cómo se ve el sistema, sino por lo que se pretende de este.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *